Estafa en el Molinón: El día que Alemania y Austria se arreglaron para dejar fuera a Argelia

En España 82′ se vivió una de las peores escenas que recuerde el deporte rey. La humilde selección de Argelia, que sólo ha clasificado a 4 Mundiales en toda su historia, conformaba junto a Alemania Federal, Austria y Chile, el grupo B. Y los africanos empezarían dando la sorpresa, derrotando por 2-1 a los teutones en el primer partido del cuadro.

El grupo compuesto por Madjer, Assad y Belloumi daba la sorpresa ante la siempre candidata Mannschaft, con líderes como Rummenigge, Breitner y Stielike. Los germanos le ganarían a Chile y los africanos caerían ante Austria, por lo que todo se definiría en la última jornada por diferencia de goles.

La Nación

Primero jugaría Argelia ante los sudamericanos, y los derrotarían con lo justo, 3-2, tras ir ganando por 3 tantos en el primer tiempo. Al día siguiente, porque sí, antes de este incidente los encuentros de la última fecha se jugaban en jornadas distintas, Alemania chocaría ante sus vecinos austriacos en El Molinón, en Gijón.

El estadio, en una zona alejada de la capital española, se abarrotó -llegaron más de 40 mil espectadores- ante la expectación de ver un encuentro de talla mundial, ya que a los exponentes germanos se sumaban Krankl, Pezzey y Phohaska en Austria, de buena Copa en Argentina 4 años antes. Sin embargo, lo que vieron aquella tarde no fue más que una “presunta estafa”, como titularía El Comercio, diario local, tras el partido. Pero no todo sería así. El encuentro empezaría con una Mannschaft furiosa, atacando sin cesar a su rival, hasta anotar el 1-0. Pero tras el tanto de Hrubesch, con tibia reacción de la defensa, el ritmo del partido amainaría a un punto insoportable. El balón, acostumbrado a viajar de manera vertical en la cancha, cambiaría su rutina y se convertiría en un entramado horizontal sin ímpetu, ni búsqueda, del arco rival. La fanaticada presente no lo soportó y le gritó “¡Fuera” a ambos elencos, al tiempo que también recordaba a las víctimas de aquel mezquino duelo al vitor de “‘¡Argelia!”. Hasta un inusitado “¡”Que se besen!” se escuchó en el recinto gijonés, evidenciando la complicidad entre los rivales.

Tras el gol de Alemania, y a sabiendas de que el 1-0 clasificaba a ambos, el portero Schumacher se puso una gorra blanca en señal de tregua y el elenco austriaco concordó con la propuesta, con evidentes cuchicheos dentro de la cancha. Todos se subyugaron a la orden de no ataque, excepto el talentoso extremo Schachner del Wunderteam. “Estaba desesperado”, confesó años después el jugador. “No entendía nada al ver cómo nuestro delantero centro, Krankl, se ponía de líbero, y cómo el alemán Briegel me decía que no corriera tanto, hasta que llegó un momento que dejaron de pasarme el balón”, reveló, dejando en evidencia el arreglo que dejó fuera al elenco africano. En tanto, un hincha argelino intentaba entrar a la cancha para detener aquel espectáculo y fanáticos quemaban sus banderas en las gradas.

Porque sí, la tónica siguió y el partido acabó 1-0 “a favor” de Alemania, ya que todos en la cancha sabían que los favorecidos eran los 22. Valentine, el juez escocés, nada podía hacer ya que no había regla que los sancionara.

“Todos los argelinos lo tenemos grabado a fuego”, se desahogó Rabah Madjer, responsable de marcarle el 1-0 a los teutones en dicho Mundial. “Sabíamos qué iba a pasar. El partido entre Alemania y Austria estaba arreglado. Nadie investigó nada porque quedaba fuera un país pequeño, pero todo el mundo lo vio. Fue un escándalo exagerado, desproporcionado. Nosotros jugábamos a la misma hora con Chile y sabíamos que daba igual lo que hiciéramos, los goles que marcáramos”, relató frustrado.

“Ese día no se dañó sólo a Argelia, se manchó la historia del fútbol, de la dignidad del deporte. Tiempo después, Schumacher, su portero, vino a Argelia. Hablamos mucho de ese partido y me reconoció que estaba trucado, arreglado. Lo sabía, pero fue duro oírlo. Antes, Briegel, fue el primer valiente en reconocerlo y pidió perdón a los argelinos. Eso le honra”, manifestó el ex seleccionado.

“Tomamos la decisión entre todos, ellos y nosotros, de no esforzarnos demasiado”, habría dicho el alemán en 2007 a un diario árabe. Más tarde, el mismo Schumacher insinuaría que su ex compañero estaba borracho a la hora de lanzar esa declaración. A fin de cuentas, nunca le cayó una sanción a los implicados, los teutones serían subcampeones tras caer ante Italia en la final por 3-1, mientras Austria se quedaría en la segunda fase. Lo único que cambió en realidad fue que, a partir de allí, los partidos definitorios se jugaran a la misma hora, el mismo día. Qué consuelo.

Cordon Press

Sin embargo, los argelinos volvieron a la Copa del Mundo dos veces más y en la última ocasión, tras una gran participación en la primera fase, tendrían una ocasión para vengarse. Tras caer ante Argelia, ganarle a Corea del Sur y empatar sufridamente ante Rusia, los africanos se dieron la maña de chocar ante Alemania en octavos de final. “No lo hemos olvidado”, diría Vahid Halilhodzic, el entrenador, tras el encuentro ante los rusos. “Hablamos todo el tiempo de este partido de 1982, la historia se repite 32 años después. Es una alegría indescriptible y lo hemos merecido. Argelia hizo un partido heróico, que hemos buscado con abnegación y generosidad”, afirmaría el bosnio.

Reuters

Pero lamentablemente, en otro sufrido partido, los argelinos se quedarían con las ganas. 0-0 en los 90′, para que luego la Mannschaft se soltará y marcara en los 92′ y 119′, a través de Schürrle y Özil. Djabou marcaría el descuento en el último minuto, para maquillar el  resultado o quizás obtener algo de aquella revancha estéril. A la postre, Alemania sería campeón del mundo ante Argentina. 

Esta vez, Argelia no estará en Rusia tras una muy mala campaña -a pesar de grandes valores como Mahrez, Brahimi, Slimani y Ghoulam-, mientras que los germanos irán por un inédito bicampeonato en Rusia. La venganza, entonces, tendrá que esperar un poco más.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN: http://www.upsocl.com/cracks/estafa-en-el-molinon-el-dia-que-alemania-y-austria-se-arreglaron-para-dejar-fuera-a-argelia/

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